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LICENCIADA en CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL DEPORTE. MAGISTERIO, EDUCACIÓN FÍSICA. MASTER EN: SALUD, GESTIÓN Y ALTO RENDIMIENTO Y EN ENTRENAMIENTO DEPORTIVO. Titulado TURISMO EN NATURALEZA. "La educación es mucho más que la Educación Física pero muy poco sin ella" (Hammelbert)

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15 feb. 2017

SUPERACIÓN, ESFUERZO, CONSTANCIA... UN EJEMPLO A SEGUIR...

Una persona muy especial, que no tiene miedo al esfuerzo para conseguir sus retos, un ejemplo de pasión y entusiasmo para todos.

Gracias por compartir tu experiencia

NUESTRA ISADORA

Ahí va mi historia, quizá ayude a entender que la vida, al final, consiste en “caer y volver a levantarse”
Mujer, 57 años, bailarina desde los tres años y apasionada de todos los deportes. No concibo la vida sin la satisfacción de coronar una cumbre o la emoción de deslizarme por una ladra viendo al fondo el Mont Blanc.
Nunca me lesioné, hasta……el 11 de febrero del 2016, pista de Mont d’ Arbois, estación de esquí de Megève. Una caída sin causa aparente y el ligamento cruzado anterior (LCA) de mi rodilla izquierda roto y esguinces varios.
El mundo se te viene encima. Dos meses de rehabilitación hasta que me pudieron operar. Fue un reto hasta para mi cirujano (me lo confesó después), gracias doctor, con mi edad no es habitual que operen. Pero ante mi insistencia aceptó. No hubiera podido arriesgarme a que mi rodilla fallara en un paso difícil de montaña, ahí donde un simple tropezón cuesta la vida.
Han sido meses muy duros: silla de ruedas, dos muletas, luego una y luchando cada día para que me mi cabeza aguantara. Horas y horas de dolor y trabajo de rehabilitación en la clínica por las tardes y en casa por las mañanas. Gracias a mi fisioterapeuta. Un día tras otro sintiéndote inválida e impotente.
Pero…..29 de enero de 2017; nueve meses y medio después de la operación he corrido la Media Maratón de Sevilla. Nueve meses de nubes negras que se han ido diluyendo con la fuerza del sol.
Nueve meses de trabajo constante, físico y mental; pero que demuestra que no hay nada imposible si luchamos por conseguirlo. Gracias a los amigos que estuvieron siempre ahí animándome.
El verano del 2015 subí el Kilimanjaro. El verano del 2016 hacía marcas para ver cómo avanzaba en conseguir flexionar mi pierna, centímetro a centímetro. El verano del 2017 espero coronar el Monte Kenya.
Desde la cima pensaré en todos los que quizá me estéis leyendo, en todos los que estáis saliendo de una lesión grave. ¡Va por vosotros!
En la montaña hay que mantener “la cabeza fría” en los momentos clave, en la vida diaria mucho más………

”caer y levantarse…….siempre”